Harmony is programmed to be your “perfect” companion

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Nueva Zelanda aceptó la prostitución como trabajo calificado para solicitar residencia

En 2003, el parlamento neozelandés declaró la actividad como una ocupación legal

Por Pía Correa
 
Nueva Zelanda aceptó la prostitución como trabajo calificado para solicitar residencia

A partir de ahora, los inmigrantes que deseen obtener una visa de residencia en Nueva Zelanda podrán hacerlo utilizando la prostitución o servicios de escort como fuente de trabajo en sus solicitudes.

Así lo confirmó la Agencia de Inmigración (INZ) del mismo país, en cuyo sitio web consideran dicho rubro como una “habilidad” en la lista de Clasificación Uniforme de Ocupaciones de Australia y Nueva Zelanda (Anzsco).

Quienes soliciten la visa, pueden optar por el título genérico de prostitución o bien, especificar el área al que se dedican, en cuyas opciones aparecen “dominatrix” y “trabajador/a de sexo telefónico”.

Sin embargo, para alcanzar el máximo nivel de calificación, los aplicantes deben alcanzar el nivel 5 de la clasificación Anzsco; aquella con más cantidad de requisitos.

Uno de ellos, es obtener una remuneración mayor a 25,87 dólares por hora, aproximadamente 15 mil 500 pesos chilenos; o bien, declarar ingresos anuales por 53.818 dólares, es decir, más de 30 millones de pesos.

Además, deben acreditar más de tres años de experiencia en la industria para obtener la más alta calificación.

Cabe mencionar que en Nueva Zelanda, la prostitución se declaró una ocupación legal en 2003, siendo aprobada por el parlamento para garantizar los derechos humanos de quienes ejercen la actividad.

(fUENTE:  https://www.publimetro.cl/cl/noticias/2018/04/28/nueva-zelanda-acepto-la-prostitucion-trabajo-calificado-solicitar-residencia.html y selección de Victoria Riquelme)

El primer politrans de Santiago

EQUIPO DE IDENTIDAD DE GENERO DEL HOSPITAL SOTERO DEL RIO. EN EL CENTRO DR JOSE LUIS CONTRERAS Y A SU DERECHA LA MATRONA CYNTHIA ARANGUIZ FOTO: RUDY MUÃ?OZ / LA TERCERA

El 30 de enero, el Hospital Sótero del Río inauguró el primer programa de identidad de género de la Región Metropolitana. El objetivo es brindar atención especializada a personas trans, para que puedan acceder a un tratamiento integral sin que su condición sea considerada una enfermedad. Hoy son 120 los inscritos que buscan dejar atrás la contradicción entre sus cuerpos y su identidad, y que lo único que quieren es dejar de vivir en tránsito.

-Es mejor que te quedes callada. No lo vuelvas a decir delante de nadie más. Ni a tu papá ni a tu hermana.

Corría octubre de 2003 y Maximiliano Herrera, en ese entonces Carla, por primera vez, se confesaba con su mamá. Tenía apenas siete años. Le dijo que era hombre, que no entendía por qué tenía cuerpo de mujer. Era morena, tenía los ojos azules, el pelo largo y llevaba puesto un vestido celeste con margaritas, hasta la rodilla. Se peinaba frente al espejo, nerviosa, mientras su mamá la miraba. O lo miraba.

Tenía nombre de mujer, cuerpo de mujer, se veía como mujer, pero no se sentía mujer.

Desde ese día, Maximiliano vivió atrapado en el cuerpo de Carla. Hasta los 18 años.

Maximiliano

El jueves 14 de diciembre del año pasado fue el primer día. Maximiliano por fin podría acceder a un tratamiento hormonal gratuito. La endocrinóloga del programa de identidad de género del Sótero del Río lo atendió a las 8.30 am. Le dijo que le reducirían la progesterona y de a poco entraría en un proceso de masculinización. Pero lo primero que había que hacer, mientras esperaban los exámenes de sangre para empezar con los medicamentos, era enfocarse en el deporte y la buena alimentación. La grasa y las frituras generaban estrógeno en el cuerpo -la hormona sexual femenina-, evitando que la inyección de testosterona se sintetizara bien.

El viaje de Carla a Maximiliano había empezado.

El Hospital Sótero del Río es el más grande de Chile. Atiende a un millón y medio de personas, entre ellas a los vecinos de Puente Alto, la comuna más poblada del país.

En el pasillo 8 del Centro de Diagnóstico Terapéutico (CDT) funciona el politrans. No hay carteles ni banderas que indiquen que ahí funciona ese lugar, pero todos saben que es el primer paso. En una pequeña oficina están las fichas de los 120 usuarios que hay registrados en el programa. Ahí también está Laura Toledo. Tiene 33 años, es trabajadora social y lleva 11 en el hospital, primero en el programa de VIH. Fue entonces que conoció a las primeras personas trans. Su oficina, para no estigmatizar a la gente que vive con VIH, es la oficina “Arcoíris”. El nombre solo fue una coincidencia cuando empezó a atender a personas trans. Laura es quien les da la primera acogida a los pacientes. La mayoría de ellos, cuenta, llegan asustados.

–Y tú tampoco sabes bien cómo actuar o qué decir-. Te da mucho miedo hacer sentir mal a una persona o quizás preguntarle cuál es su nombre social. Algo que puede parecer tan simple como eso, para ellos es súper importante –explica Laura.

Cuando Maximiliano terminó cuarto medio, no quiso dar la PSU ni entrar a la universidad sin antes tener legalizado su nombre social en el Registro Civil. Cada vez que lo llamaban por “Carla” en lugares públicos, haciendo referencia a lo que sale en su carné de identidad, se avergonzaba.

Por eso, uno de los criterios más importantes que tiene el programa del hospital es tratar a los pacientes por su nombre social y no el que tienen registrado legalmente.

En la primera reunión con los pacientes, Laura les pregunta por sus vidas, sus historias y qué es lo que quieren hacerse. Maximiliano se enteró del politrans por un conocido que colaboraba con la trabajadora social. Una vez que Laura se enteró de que había un chico transgénero buscando ayuda, lo contactó por el chat de Facebook y lo citó con un amigo si quisiera para el 23 de noviembre, a las 9 de la mañana.

–Fue súper atenta conmigo y me dio mucha información del tema. Luego vi a la endocrinóloga, que me preguntó sobre mis planes, si quería tener hijos. Le conté los tratamientos que quería y me dijo que primero me tenían que revisar los exámenes para ver qué tipo y cuántas hormonas debía tomar -explica.

Pero la primera vez que se inyectó hormonas fue mucho antes de llegar al politrans, a los 19 años. Al salir del colegio entró a trabajar en una farmacia como asistente. Ahí el químico farmacéutico le enseñó el mundo de las hormonas. Hasta que decidió automedicarse. Cuando se puso la inyección, recuerda, su cuerpo reaccionó bien. Pero no siguió por miedo a asimilar mal el medicamento, sobre todo si no se había hechos exámenes todavía.

El primero en Santiago

Hoy existen tres programas de atención a personas trans en hospitales públicos de Chile. El primero fue inaugurado en 2012 por el Hospital Higueras de Talcahuano, luego vino el del Hospital Van Buren, implementado en 2015, y finalmente el recién inaugurado en el Hospital Sótero del Río. La iniciativa, que entrega tratamiento gratuito a trans, tiene capacidad de atención exclusiva para las personas de las comunas del sector suroriente de Santiago: Puente Alto, La Florida, La Granja, Pirque, San José de Maipo y La Pintana.

Todo comenzó en octubre de 2016, cuando el doctor José Luis Contreras, director del programa de identidad de género, asistió a un congreso de diversidad sexual en La Serena. Una amiga sexóloga expuso sobre la historia de la transexualidad. Contreras nunca había oído el concepto. Se tomó un café con la doctora para hablar del tema, hasta que ella le preguntó algo que parecía obvio: ¿Qué están haciendo en el Sótero del Río respecto de los trans?

Contreras llegó a Santiago y comenzó a investigar. De a poco se dio cuenta de que los trans eran una población invisibilizada, que por años se automedicaba clandestinamente. El mercado negro, dice, era gigantesco y las hormonas de mala calidad las vendían libremente en internet, en las ferias, en el centro. Tras eso, consultó en el hospital quiénes estaban interesados en hacer un seminario al respecto. El auditorio se llenó.

–Nos dimos cuenta de que había muchos profesionales interesados en el tema y que incluso habían estado trabajando en forma clandestina en esto. Ahí surgió la idea de crear un equipo y empezamos a incorporar a más gente –dice Contreras.

Cynthia Aránguiz nunca había visto a un trans. Y si lo había visto, dice, jamás se dio cuenta. Llegó en 2014 a trabajar al Servicio de Salud Sur Oriente, como matrona encargada de la gestión de distintos programas enfocados en el género. Al principio, explica, todo era muy abstracto. Eso, hasta 2017.

La llamaron del Hospital de La Florida por el caso de un hombre trans que requería atención. Cynthia, que sabía poco o nada del tema, llamó a los hospitales del sector para ver dónde podían atenderlo.

Llamó al Padre Hurtado, de San Ramón, y no sabían nada. Llamó al Sótero, le contestó el doctor Contreras y la invitó a participar del programa de identidad de género.

Hoy, en el programa participan alrededor de 15 personas. Entre ellas está el doctor Contreras, que es el director; Cynthia, que es la matrona y gestora del programa desde el Servicio de Salud Sur Oriente; Laura Toledo, como trabajadora social; la psicóloga Jeanette Noseda y el endocrinólogo Rafael Tellez.

En la oficina de Cynthia, en el segundo piso del edificio del servicio, hay una caja llena de papelógrafos enrollados. Son el recuerdo de una de las primeras capacitaciones que se realizaron sobre transexualidad y diversidad sexual en el hospital. Asistieron médicos, matronas, psicólogos, trabajadores sociales y terapeutas. La primera actividad fue simple: se formaron dos grupos y a cada uno de ellos le pasaron un papelógrafo. Les dijeron que dibujaran a una persona, que la vistieran y que le pusieran accesorios a su gusto. Luego debían escribir, en papeles aparte, qué pensaban de las personas trans.

Miedo, culpa, rechazo, homofóbico, VIH, locos, prostitución. Esas palabras las pegaron en el cuerpo que habían dibujado, que era una persona trans. Los grupos debían leerlos, pero como si se los estuvieran diciendo a ellos. Como si ellos fueran una persona trans.

En total, el equipo ha hecho 12 capacitaciones de este tipo. Y han asistido 250 personas que trabajan en atención primaria y 250 que trabajan en el CDT.

Al principio, el programa de identidad de género partió como un “policlínico de transexualidad”, pero pasó de ser policlínico a ser programa -para no patologizar la condición- y de ser transexual, a ser trans. Esos detalles, dice Cynthia Aránguiz, hacen la diferencia.

El aprendizaje del equipo, explica, ha sido autodidacta. Uno de los principales puntos es el uso del lenguaje: aprender que no son ellas o ellos, también son “elles”.

–Cuando nosotros hablamos se nos salen palabras y es un poco lo que les hemos dicho a los activistas. Que también tienen que entender que estamos en un proceso de aprendizaje –explica el doctor Contreras.

Shane

A los 13 años, Francisco Javier Cortés estaba en clases de biología con la profesora Gabriela, en la Escuela Paul Harris de la comuna El Bosque. En medio de la explicación de la reproducción humana, una compañera levantó la mano.

–Profesora, entonces si eso es lo normal, ¿qué es mi compañero Francisco?
–Su compañero Francisco es anormal -respondió tajante la profesora.

Luego de este episodio se masificó la violencia. Uno de los recuerdos más dolorosos que tiene Francisco fue después de esa clase, cuando los 42 alumnos del curso pusieron tres dedos de su mano izquierda en el marco de la puerta para cerrarla una y otra vez.

Hoy, con un frondoso pelo largo, ropa ajustada y barba, Francisco Javier Cortés ya no es Francisco, es Shane Cienfuegos (24). Ni hombre ni mujer. Shane es una persona trans no binaria. A sus 10 años entendió que su identidad no se asimilaba a ninguno de los géneros existentes, por lo que tomó la decisión de disociarse completamente de ellos para convertirse en activista del mundo transgénero, paciente y colaborador del programa del Sótero.

La persona trans siente que su expresión de género no corresponde a la que le asignaron, pero piensa que existe un género. En mi caso, las personas no binarias creemos que los géneros no existen, que es una construcción social, y esto se ve reflejado cuando te das cuenta de que no quieres ser ninguno de estos dos tipos de personas, porque no te satisface –dice.

Shane es el única persona trans no binaria que participa en el programa de identidad de género del Sótero. Su rutina como paciente es ir una vez a la semana para controlar su terapia, que consta de tres medicamentos y tiene una duración de seis meses. Recién la inició el martes 28 de febrero: el primer paso es reducir de a poco la testosterona en su cuerpo, para luego generar un aumento mamario mediante la aplicación de hormonas en gel.

Como activista, la rutina de Shane es diaria. Va casi todos los días a ayudar al equipo médico, a integrar e informar a las nuevas personas que quieren ingresar derivándolas con Laura.

La consulta

De los 120 usuarios que han ingresado al programa del Sótero -que comenzó en julio de 2017-, 65 de ellos ya comenzaron su tratamiento. El promedio de edad es de 23 años. Según las cifras del Ministerio de Salud, el 37% de ellos ha llegado de forma espontánea. El 51% corresponde a transmasculinos, el 48% a transfemeninas y el 1% a trans no binarios, es decir, que no se asocian ni con el género femenino ni el masculino. El usuario más pequeño tiene 10 años y en total se atienden 12 menores de 18 años.

El tratamiento consta de varias etapas. La primera de ellas es el recibimiento de Laura Toledo, la trabajadora social. Luego, los pacientes son derivados a la psicóloga del programa, Jeanette Noseda. Ella, además de atender semanalmente a cada uno de las personas trans, es la encargada de evaluar a cada persona, debido a que las hormonas producen alteraciones emocionales.

–Hacemos una evaluación psicológica porque, por ejemplo, si hay una depresión y eso no se informa al endocrinólogo y la terapia hormonal es la de una persona que no sufre esa enfermedad, los resultados pueden ser desastrosos -explica Noseda.

El paso que sigue es la consulta con el endocrinólogo, quien luego de hacer diferentes exámenes de sangre, puede autorizar al paciente a retirar las hormonas en el hospital.

La entrega de hormonas -que son gratuitas para todos los pacientes del programa de identidad de género del Sótero- es uno de los mayores logros del doctor Contreras y su equipo. Pero no fue fácil. Fue ante el comité de farmacia del hospital que pidieron ingresar al arsenal terapéutico -es decir, todos los medicamentos que el hospital compra y mantiene en stock-, ¿ las hormonas para los tratamientos trans. Ahí surgieron los primeros cuestionamientos. Algunos médicos, cuentan en el programa, decían que no era razonable gastar recursos en las hormonas.

–Pero uno como institución de salud pública tiene que tratar y lograr atender todas las necesidades de las personas, no solo lo que nosotros llamamos comúnmente que es urgente. Esto tiene otra urgencia, distinta -dice Cynthia Aránguiz.

Finalmente, las hormonas fueron incorporadas al arsenal farmacológico. Es decir, si una persona necesita hacer un tránsito de género, su tratamiento hormonal está asegurado.

El programa incluso incluye la atención de un fonoaudiólogo, que lo que hace es enseñar -por ejemplo y en el caso de un trans femenino- los tonos de voz más agudos.

Alexandra

Desde que supo que era mujer, a los 16 años, Alexandra Palacios fue rechazada por sus cercanos. Había nacido como Eduardo Alfredo.

–Para mi abuela yo era un horror, para mis tías, también. Hubo cero apoyo de parte de mi familia, mis dos hermanos siempre fueron homofóbicos, entonces lo único que me quedó fue mi mamá –explica.

Laura Toledo, trabajadora social del llamado politrans, explica que para las familias el proceso de tránsito es difícil. –Para la familia es un duelo. Tenían una niñita y esa niñita después es niño, con una vestimenta distinta, con una forma de ser distinta, con otro nombre. Es un duelo que pasan todas las familias y que muchas veces nunca lo comprenden o aceptan.

Alexandra entró al Instituto Profesional de Santiago (Utem) en 1989 a estudiar Bibliotecología y Documentación. Cuando iba a clases, sus compañeros, dice, la miraban feo y empezaron los reclamos por parte de profesores y el centro de alumnos, quienes reclamaban por su apariencia: vestimenta unisex y pelo largo. Las críticas y las actitudes de rechazo fueron tantas, que al año de estudio fue expulsada de la facultad.

Pero en 1995 llegó el momento de cambiar. Tenía 26 años y, después de haber esperado unos meses, era su turno en el Hospital Van Buren de Valparaíso. El doctor Guillermo Mac-Millan le haría una cirugía de reasignación de sexo y Alexandra podría olvidarse de su masculinidad. La cirugía denominada neovagina reconstruyó todo un genital nuevo para ella, quien en menos de cuatro días fue dada de alta.

En las etapas del tránsito de género no existe un orden cronológico sobre qué se debe hacer primero, si el cambio de nombre, el consumo de medicamentos, pasar a una cirugía de reasignación de sexo, o bien a cirugías como la eliminación de mamas. Lo cierto es que en cualquier caso, la operación de reasignación de genitales es la más difícil de alcanzar. No sólo en términos de complejidad, sino que también por recursos económicos y disponibilidad de pabellones en los hospitales.

El doctor Guillermo Mac-Millan, ícono de la cirugía transgénero en Chile, ha sido el mentor de los pocos cirujanos chilenos que hacen operaciones de reasignación de sexo. Con 40 años de experiencia, Mac-Millan ha operado a más de 300 personas en el sistema público y no duda en colaborar con el programa para trabajar formando un equipo de cirujanos que permitan concluir el proceso de tránsito de género.

–El policlínico del Sótero del Río está muy apoyado por autoridades del hospital y eso es fundamental. El acto legal les da el pase para que estas personas puedan hacer su labor y avanzar en las cirugías -asegura el doctor, quien ya se puso en contacto con el equipo médico para empezar a formar doctores que operen en el Sótero.

Sin embargo, a pesar de que es un desafío a considerar, Laura Toledo explica que las cirugías de reasignación tampoco son fundamentales a la hora de hacer un tránsito.  –No todo el mundo está disconforme con los genitales. En la sociedad se tiende a pensar que lo único que les importa es el tema de la cirugía, tener un pene o tener una vagina. Pero la verdad es que no, hay otras cirugías más importantes. Para los trans masculinos, por ejemplo, la cirugía primordial es la mastectomía, porque no pueden lidiar más con sus mamas. Es un tema muy incómodo, se fajan todo el día, toda la noche, toda la vida. Esa es una cirugía más urgente y que ojalá este año ya podamos dar una respuesta.

Han pasado 22 años desde que Alexandra dejó de ser Eduardo. Pero no del todo. A sus 49 ingresó al programa del Sótero para encontrar una solución, aunque la depresión endógena ha retrasado su tratamiento.

–Con la operación pensé que mi vida iba a cambiar, pero no hubo mayor aceptación social, todo sigue igual. No estoy orgullosa de lo que soy, no me gusta como soy, me siento incompleta. Nunca he sido feliz –explica.

En su barrio, los vecinos aún la discriminan. La manzana de Adán que tiene en su cuello sigue ahí y su voz todavía no es femenina. Por eso, Alexandra vive encerrada en su casa. Y aún está atrapada en el cuerpo de Eduardo.

Alexandra nunca ha sido Alexandra.

(Fuente:  http://www.latercera.com/reportajes/noticia/primer-politrans-santiago/85353/  y selección de Victoria Riquelme)

 

UN SALUDO DE NAVIDAD

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Querida familia, queridas amigas y amigos… estamos cerca de la navidad, y como alguien dijo, la navidad no significa nada si no se valora su contenido, más allá del nacimiento de Jesucristo, el hombre judío que creó una doctrina de paz y amor al prójimo. Es posible que para algunas personas eso no signifique mucho pero para otros es todo su mundo, su forma de vida, su pensamiento, sus sentimientos..Yo pienso que dentro de la cristiandad la madre Teresa de Calcutta es un ejemplo de esa doctrina en el principio teologal de la caridad, la fe y la esperanza.. Ella decía que Es navidad cada vez que sonríes a un hermano y le tiendes la mano; Es navidad cada vez que estás en silencio para escuchar al otro; Es navidad cada vez que no aceptas aquellos principios que destierran a los oprimidos al margen de la sociedad;
Es navidad cada vez que esperas con aquellos que desesperan en la pobreza física y espiritual; Es navidad cada vez que reconoces con humildad tus límites y tu debilidad y Es navidad cada vez que permites al Señor renacer para darlo a los demás. Y yo creo que el renacimiento que habla la madre Teresa de Calcuta, está en el pensamiento vivo de Jesucristo, un hombre que murió crucificado y cuya doctrina permanece y sobrevive hasta el día de hoy tanto para cristianos como no cristianos. Quiero desearles en esta Navidad mis mejores deseos de amor, paz y tranquilidad espiritual. Que la verdad de nuestros actos sea encontrada dentro de nosotros y permanezca allí en nuestra conciencia en un acto de profunda honestidad espiritual, un reconocimiento personal que no necesita salir al exterior, basta con reconocer nuestros errores y no repetirlos.. Feliz Navidad!!

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Dear family, dear friends … we are close to Christmas, and as someone said, Christmas does not mean anything if its content is not valued, beyond the birth of Jesus Christ, the Jewish man who created a doctrine of peace and love of neighbor. It is possible that for some people that does not mean much but for others it is all their world, their way of life, their thoughts, their feelings … I think that within Christianity Mother Teresa of Calcutta is an example of that doctrine in the theological principle of charity, faith and hope .. She said that it is Christmas every time you smile at a brother and you hold out your hand; It is Christmas whenever you are silent to listen to the other; It is Christmas whenever you do not accept those principles that banish the oppressed on the margins of society;
It is Christmas every time you wait with those who despair in physical and spiritual poverty; It is Christmas every time you humbly recognize your limits and your weakness and it is Christmas whenever you allow the Lord to be reborn to give it to others. And I believe that the rebirth that Mother Teresa of Calcutta speaks of, is in the living thought of Jesus Christ, a man who died crucified and whose doctrine remains and survives to this day for Christians as well as non-Christians. I want to wish you this Christmas my best wishes of love, peace and spiritual tranquility. May the truth of our actions be found within us and remain there in our conscience in an act of profound spiritual honesty, a personal recognition that does not need to go outside, it is enough to recognize our mistakes and not repeat them. Merry Christmas !!

El género de cada uno… ¿y qué?

La discusión de la Ley de Identidad de Género y el reciente paseo de un bus naranja auspiciado por ultramontanos pone en el debate la situación de muchas personas en Chile. El Ciudadano conversó con activistas de Valpo Trans, quienes nos explican el sentirse diferentes, los constreñimientos actuales en Chile y su agenda política. A su juicio es hora de sentarnos a discutir y trabajar por espacios para el género de cada uno.

A fines de abril el Ministerio de Educación entregó una circular a todos los colegios sobre los derechos de niñas y niños trans en el ámbito de la educación. El texto persigue asegurar el acceso y permanencia de las niñas y niños trans en el sistema educativo, creando espacios seguros y respetuosos de su dignidad. Las orientaciones se explayan en la dignidad del ser humano, interés superior del niño o niña estudiante, no discriminación arbitraria y buena convivencia escolar.

Dicha circular define conceptos como género, entendido como el rol y el comportamiento, actividades y atributos construidos social y culturalmente en torno a cada sexo biológico. La Identidad de género se define como la vivencia individual del género, tal como cada persona lo siente profundamente, la cual podría corresponder o no con el sexo asignado al nacer, incluyendo la vivencia personal del cuerpo. También explica que la Expresión de género es como una persona manifiesta su identidad de género y la manera en que es percibida por otros. Esto a través de su nombre, vestimenta, roles sociales y conducta en general. Finalmente define que Tran es el término general referido a aquellas personas cuya identidad y/o expresión de género no se corresponde con las normas y expectativas sociales tradicionalmente asociadas con el sexo asignado al nacer.

En la circular se exige a los colegios que los estudiantes tienen el derecho de utilizar el uniforme, ropa deportiva, accesorios que considere más adecuado a su identidad de género. Pasa lo mismo con los baños, para lo que se recomienda su uso respetando su identidad de género.

Las voces de rechazo no tardaron en llegar. Una provino de la Conferencia Episcopal. El obispo de San Bernardo, el opus dei Juan Ignacio González, señaló que el Mineduc “impone por la vía administrativa una serie de prácticas que ni siquiera están aprobadas por la ley”.

El proyecto de Ley de Identidad de Género ingresó para su tramitación en el Senado en mayo de 2013. Presentado por OTD (Organizando Trans Diversidades) y el apoyo de Fundación Iguales, el texto fue redactado por la académica de la Universidad de Concepción y abogada especialista en DDHH, Ximena Gauché. Su patrocinio correspondió a las senadoras Lily Pérez y Ximena Rincón, junto a sus pares Camilo Escalona, Ricardo Lagos Weber y Juan Pablo Letelier.

En mayo cumplió cuatro años de tramitación en el Congreso. En enro la Comisión de Derechos Humanos del Senado discutió apenas 8 de las 120 indicaciones presentadas al proyecto. Con los votos de Jacqueline Van Rysselberghe, Manuel José Ossandón y Manuel Antonio Matta se sacó del proyecto a niños, niñas y adolescentes. Un enorme retroceso para los derechos de la comunidad trans.

En la ciudad de Valparaíso, se crea y crece Valpo Trans, organización autogestionada que trabaja “en visibilizar, incomodar, tensionar esa inocencia o candidez en la que a veces a caído lo que entendemos como trans“- cuenta Lilit Herrera. Ella junto a Davie Apaza nos cuentan por qué luchan:

¿La transexualidad, sería la situación de las personas que no presentan una correspondencia entre sexo y género? ¿Qué me podrían decir al respecto de esta definición?

Lilit: En principio es correcto porque las definiciones nunca son inocentes, y son parte de una política que es consciente, y esa política consciente la realizan ciertos sectores, que están interesados en constituir determinada realidad. Entonces en la construcción de realidad que han hecho en el sector a través de esa concepción de ser trans, yo tendría que decir al menos desde mi parte, que es correcto. Pero es necesario hablar de que no existe lo trans a secas, como no existe la mujer a secas o el hombre a secas, ninguna otra identidad a secas, existe el trans en determinados contextos, que son construidos a demás por ciertos elementos, como en este caso y otros también elementos como la clase o la raza. Es decir estamos asistiendo a un proceso de construcción mediática de lo trans, en donde esos dos elementos, desde mi perspectiva son fundamentales en la identidad de una persona, además de la sexualidad, están siendo ignorados, y ese ignorar tampoco es inocente.

Davie: Bajo un régimen biomédico, un régimen político que existe hegemónicamente, las personas trans no corresponden a sus sexos asignados. Bajo esa concepción hay dos posibilidades solamente ser un hombre y o una mujer. Sabemos que el género es una construcción social, que se va construyendo, o sea uno no nace hombre ni mujer por tener sólo genitales. La sexualidad es algo que se va construyendo a través del tiempo, proceso en que influyen la cultura y la sociedad que te han impuesto. Entonces respecto a eso es una construcción, no solo binaria, nosotros reconocemos que existen otros géneros, y no solo este sexo binario que sería hombre y mujer.

Aclaremos para un lector lego qué diferencias existen entre transexual, travestis y transgénero.

Davie: Con las personas transexuales se puede ver claramente un discurso biomédico, porque en esos casos la medicina juega un rol súper importante que te dice y que te proyecta a través de la cirugía, a través de las hormonas, y también a través de un estereotipo de lo que es ser hombre y ser mujer. A las personas transexuales como que la medicina te guía por ese camino de que tú tienes que transformarte en uno o en el otro, y no puedes salir de esos márgenes, tienes que ser muy mujer o muy hombre para que la sociedad pueda aceptarte tal, de esa forma como eres.

Lilit: decir que existe un paraguas trans que es el que tu mencionas e integra cuyas categorías, y quizás en un futuro se puedan integrar más, sobre todo cuando igual hay una discusión para ir mas en ciertos sectores desde la psicología donde puntualmente están hablando incluso de integrar en ese paraguas trans categorías como la intrasexualidad o la androginia.

Ahora sobre las otras categorías importante decir que no nacen de la nada, la transexualidad, muy en breve, nace desde la medicina es particularmente una de las personas que populariza la transexualidad es Harry Benjamin, en donde lo que habla de transexualidad está dentro del binario, este cuerpo incorrecto que necesita convertirse en un cuerpo de hombre o en un cuerpo de mujer, en donde ese cuerpo es un pasivo porque es un paciente de las manos del activo que es el médico, a ese término en 1975 en EE.UU. se le llama “transgender” y esto yo lo pronuncio en inglés, no por un ánimo de siutiquería, sino porque desde ese mismo activismo se dijo que ese término “Transgender” era “Transgender” en EE.UU. y que no necesariamente tenía que traducirse a otros contextos, ahora bien en los 90´ tomándose un poco de la teoría Queer, surge el concepto de transgénero en oposición de algún modo, de tensionamiento al concepto de transexualidad, porque ahí se dijo en ese momento no todo queremos ser hombres ni ser mujeres.

Y con respecto al concepto de travesti, los conceptos son más que eso, más que conceptos porque son históricos, yo no tengo la verdad, pero creo que es importante a mi parecer hablar de “la” travesti entendiendo que es una construcción de una cierta sujeta en cierto contexto, que en términos generales se puede hablar de un cuerpo, de una subjetividad, que cuyo desarrollo es en la calle, y porque se dedica a la prostitución, comercio sexual como se le quiera llamar, ahora me parece en lo general que ninguna de las categorías es fija y tiende a evolucionar conforme evolucionan las mismas categorías, como de género.

Como se le quiera definir, como una disforia de género, si se le quiere definir como una enfermedad mental, si se le quisiera definir como un trastorno, la transexualidad nace del discurso biomédico entonces está esclavizada a ese discurso biomédico y se podrá problematizar, tensionar, pero surge desde allí. Entonces cuando nace allí es complejo tratar de subvertir el término porque transexualidad es precisamente el discurso mediático y yo diría empresarial, porque se construye en canales de televisión que le pertenece a un empresario, como el cuerpo equivocado, que somos un error, que necesitamos por lo tanto ser corregidos para lo que yo al menos sostengo en esta suerte de teoría de la homologación o el fenómeno de la homologación, en donde es necesario que si no llegamos a ser ciento por ciento hombres o mujeres realicemos lo que en gringolandia se llama el “pasing” que es básicamente el pasar piola, si eso lo conseguimos bakan, somos perfectos transexuales que incluso es tan perverso el sistema que esa mujer nunca va a ser una mujer a secas va a ser una mujer trans y el hombre va a ser un hombre trans y me parece que en eso va la transexualidad, vaya creo que vamos a tener que comenzar a tensionarlo entonces.

¿Qué es la intrasexualidad?

Lilit: A groso modo tiene que ver cuando un cuerpo no cumple con la estética normativa y principalmente en este caso está relacionado con lo que hemos entendido como una genitalidad. Pero al parecer es mucho más que eso, por lo tanto es un fenómeno más complejo aún. Me es importante decirlo porque me parece que siempre la intersexualidad te reduce a esto de “no pero tiene pene y vulva” me parece que ver a una persona simplemente, entenderla como intersexual porque tiene pene y vulva, primero no sé qué tan correcto es y segundo es super sesgado y obedece a una construcción de los cuerpos, para mí lo que tiene esa persona entre las piernas es pene y vulva pero desde mi propia construcción, no me parece entonces y sea tan correcto plantearlo así. Y la androginia, expresión de género, tiene que ver con también esta cuestión de identidad problemática que al parecer pulula, hasta ahora en términos estéticos, pero igual tiene un trasfondo más profundo entre estos binarios, masculino o lo femenino, y que la gente tiende a decir el hombre o la mujer, entonces es alguien en esta androginia que puede ir desde ser un hombre, puede ser una mujer, etc. En ese sentido esa confusión viene a darle un golpe, un remezón a esa construcción binaria.

Que está haciendo Valpo Trans por estos días?

Lilit: Estamos haciendo un trabajo de visibilización con una compañera y un compañero. Una visibilización que es políticamente correcta o inocente, que llama precisamente a tensionar esa inocencia o candidez en la que a veces ha caído en lo que entendemos como trans. Igual un alcance de todo lo que hemos hablado yo creo que tanto Davie como el otro niño y la otra niña y yo también, si bien es cierto miramos la transexualidad con mucha crítica, nos parece que si hay una compañera que llega hoy acá y nos dice yo necesito convertirme en mujer, en Davie en mí en el resto no va a estar jamás la intensión de castigar a esa compañera, de cuestionar que ella se sienta como se sienta. Si ella se siente mujer, bueno será porque se será mujer, porque nos parece que a pesar de toda la problematización no podemos violentar a otros seres humanos como nos han violentado a nosotros durante todo este tiempo.

¿Qué es para ustedes el régimen heterosexual?

Lilit: El régimen heterosexual es un régimen político en el cual sólo se permiten las relaciones heterosexuales y sus comportamientos para todo el mundo, independiente que tú te definas como heterosexual o no te definas como heterosexual, porque me parece importante decir también que hay homosexuales muy heterosexuales. Alguien puede decir es una locura, pero igual entendiendo que esa heterosexualidad escapa al concepto de orientación y se termina transformando en una estructura política, económica y social. Es por eso que puede haber homosexuales heterosexuales. Y es por eso que a pesar de que en la categoría de la heterosexualidad o la homosexualidad son categorías que apuntan al binario hombre – mujer, podríamos decir también que en consecuencia existirán trans heterosexuales, pero no entendido como trans en una orientación sexual hetero, si no como trans heterosexuales porque reproducen precisamente toda la estructura heterosexual obligatoria: “Tienes que ser muy mujer”, “Tienes que ser muy hombre”. Si soy trans femenina tengo que involucrarme solo con hombres o incluso niña, miran con mucha sospecha si es que este marido que vamos a tener ha estado antes con hombres, porque no es posible que un gay se sienta atraído por una trans. También el régimen heterosexual está en ese tipo de prácticas.

Davie:

 Un trans con una situación económica buena, por decirlo así, tiene más posibilidades de caer en este discurso “Voy a ser la más mujer porque tengo dinero y tengo recursos para hacerlo” y no así las compañeras que son de sectores más periféricos, no tienen los recursos para hormonarse, para operarse, entonces igual es muy distinta la situación de clase también.

¿Qué espera Valpo Trans con visibilizar?

Davie: estamos luchando por la ley de identidad de género, como objetivos particulares, en mi caso, lo que yo planteo es romper con todas estas, estos binarismos que nos han impuesto, desde pequeños y los niños y niñas que vienen a futuro puedan reconocerse como ellos quieran ser y lo que a ellos les guste, lo que ellos quieran vivir, y no que la sociedad venga y te imponga, no tu tienes que hacer y es violento eso también, o sea, lo que se quiere hacer, o lo que se quiere lograr que haya un cambio de paradigma en la sociedad, que puedan aceptar a sus hijos e hijas, que sean felices.

Lilit: a pesar que miramos con crítica lo que sigue siendo el proyecto de identidad de género porque acaba por subordinar lo que pudo haber sido en algún momento un movimiento trans. Me parece que en Chile existen muchas ficciones, me parece en general lo seres humanos tendemos a vivir de ficciones porque sobre todo cierta realidad re dura, entonces terminas creando personajes de ti mismo o ciertos lugares, porque si no es duro vivir. Bueno una de las ficciones que ha tomado lo trans para poder seguir sobreviviendo, porque es duro vivir, como trans en general, es que exista un movimiento trans, entonces cuando tú dices que existe un movimiento trans esa es tu ficción, si ese es tu relato, uff tengo algo por lo cual….., hay un gran grupo de personas que no sé dónde están pero sé que están en algún lugar y me van a proteger, eso es en lo inmediato y que me parece que es super comprensible, porque nacemos solos y solas, y necesitamos saber que hay alguien como nosotros/as en alguna parte. Como tal no existe ese movimiento, lo que existe son ciertas organizaciones que realizan el lobby político, no vamos a satanizar a nadie, porque nos parece que allí hay compañeras y compañeros que son super honestos y super honestas, que de verdad han estado haciendo, bajo su lógica, un trabajo del todo correcta. Simplemente evidenciamos que eso que ha causado tantas cosas, es que la discusión de lo trans sea sólo la ley de identidad de género. Porque no hablar del barrio rojo, de los travestis por ejemplo, o de las prostitutas, pero en general de las travestis, ¿por qué eso cómo trans no lo tomamos?

¿Por qué estos temas nos los tomamos como sociedad?

Marcela Cruz Rebolledo

 

El Ciudadano

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(Fuente:  http://www.elciudadano.cl/justicia/el-genero-de-cada-uno-y-que1/07/08/  y selección de Victoria Riquelme)